El cáncer no es igual en todas las personas. Cada tumor tiene características únicas y, por tanto, los tratamientos funcionan de formas diferentes en cada paciente.
Es por esto por lo que las pruebas de biomarcadores pueden ser de gran ayuda, ya que orientan a los médicos a la hora de elegir el tratamiento más adecuado para cada persona.
¿Qué son las pruebas de biomarcadores y por qué son importantes?
Son análisis que buscan señales en el cuerpo, los biomarcadores, que pueden dar claves sobre el cáncer. Pueden ser genes, proteínas u otras sustancias que indican cómo está funcionando el tumor y qué tratamiento podría ser más efectivo.
Las pruebas de biomarcadores permiten que el tratamiento sea más personalizado, es decir, adaptado a cada paciente. En lugar de probar diferentes tratamientos sin certeza, los médicos pueden usar estos resultados para saber cuál tiene más posibilidades de éxito.
La quimioterapia y la radioterapia pueden tener efectos adversos significativos sobre el sistema cardiovascular, como insuficiencia cardíaca, hipertensión o daño al miocardio.
Identificar biomarcadores específicos antes, durante y después del tratamiento puede ayudar a prevenir estos problemas y personalizar las estrategias terapéuticas.
- Evaluación del riesgo inicial: los biomarcadores como la troponina y el BNP (péptido natriurético cerebral) pueden detectar daño cardiovascular temprano incluso antes de que aparezcan síntomas clínicos.
- Seguimiento durante el tratamiento: los análisis de sangre avanzados permiten monitorizar cómo el corazón responde al tratamiento oncológico, ayudando a ajustar las dosis o cambiar de terapia si es necesario.
- Prevención a largo plazo: los biomarcadores también pueden identificar a los pacientes con mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares después del tratamiento, guiando estrategias preventivas como cambios en el estilo de vida o tratamientos farmacológicos.
¿Cómo se hacen estas pruebas?
El proceso es sencillo. Se pueden hacer con:
- Una muestra de sangre
- Un fragmento del tumor (tomado en una biopsia)
El médico analizará estas muestras y con la información que se obtenga con estos biomarcadores será esencial para poder desarrollar estrategias de intervención personalizadas, así como para ajustar el tratamiento oncológico o introducir medidas preventivas.
Hacia una medicina más personalizada y eficaz
El uso de biomarcadores en cardio-oncología representa un paso fundamental hacia una medicina personalizada.
Cada paciente es único, y la información proporcionada por los biomarcadores permite adaptar los tratamientos a las necesidades específicas de cada individuo. Esto no solo mejora la eficacia de las terapias, sino que también minimiza los riesgos asociados.
En RESILIENCE, nos dedicamos a la investigación para mejorar la vida de los pacientes que superan el cáncer. Creemos que la combinación de tecnología avanzada y un tratamiento personalizado es la clave para mejorar su calidad de vida de los pacientes.


