Muchas personas cuando son diagnosticadas con cáncer necesitan interrumpir su actividad profesional, así como su rutina diaria para curar la enfermedad.
Una vez que el cáncer les permite reincorporarse al mundo laboral, a pesar de que esta vuelta puede ser beneficiosa para la persona, ya no solo en términos económicos, sino también desde la perspectiva social, familiar y emocional, puede ser más difícil de lo que parece.
Lo importante es que la decisión de volver al trabajo y de retomar los hábitos que se tenían antes del diagnóstico, se haga de forma reflexiva y autónoma y nunca como una respuesta a presiones sociales, familiares, del equipo sanitario o de la empresa.
¿Cuáles son los beneficios de volver a la rutina tras la enfermedad?
Recuperar las actividades del día a día que hacías antes de sufrir cáncer como volver al trabajo, puede ayudar a la persona afectada a recuperar tu esfera social.
Relacionarse de forma habitual con un grupo de personas y retomar los planes que se tenían antes de la enfermedad, repercute de forma significativa a la hora de afrontar el presente y el futuro de una forma más objetiva, positiva y esperanzadora.
Además, haber sufrido cáncer y haberlo superado, en muchas ocasiones, incita a reflexionar acerca del estilo de vida que se tenía antes.
Por ello, muchos sobrevivientes al cáncer incorporan una alimentación equilibrada y saludable, ejercicio físico en su día a día, reducen el consumo del alcohol o dejan de fumar.
¿Sabías que según diferentes estudios la realización de la actividad física en algunos cánceres como el cáncer de mama disminuye su recurrencia?
Y éste es otro de los motivos por los que las personas que han superado un cáncer deciden incorporar en su día a día hábitos de ejercicio.
La vida tras el cáncer sigue y con más fuerza
Sufrir cáncer y superarlo es un proceso largo en el que se sienten muchas emociones y pensamientos.
Uno de los sentimientos que más nos trasladan los pacientes del proyecto RESILIENCE, es la fuerza con la que se retoma la vuelta a la vida sin la enfermedad adquiriendo consciencia del presente, disfrutando cada minuto y entendiendo la vida como un regalo que hay que vivir con los cinco sentidos.


